lunes, 13 de junio de 2011

Los Aztecas

Cultura: Arte: Escultura

Los aztecas fueron hábiles escultores. realizaban esculturas de todos los tamaños, diminutas y colosales, en ellas plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle.
En las esculturas de gran tamaño solían representar dioses y reyes. Las de pequeño tamaño se reservaban para la representación de animales y objetos comunes. Se usó la piedra y la madera y, en ocasiones se enriquecían con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.

La escultura azteca se caracterizó por formar parte de la monumentalidad de su arquitectura, contribuyendo al realce de sus edificaciones. Sus obras poseen un lenguaje simbólico, con el que transmitían su visión del cosmos, así como uno abstracto que explicaba su mundo religioso.
Entre sus trabajos, en los que destaca la expresividad en sus rostros, destacan la diosa de la tierra, Coatlicue, llena de símbolos; el Calendario o Piedra del Sol; o la Piedra de Tizoc, en la que se narran las cronologías del emperador Tlatoani (siglo XV).

Su escultura fue en algunos casos ornamentada con diferentes colores, ya fuera con la utilización de pintura o con la incrustación de otras piedras. Los aztecas también trabajaron la madera, así como otros materiales, como obsidianas y turquesas, con las que formaban mosaicos para máscaras.
Los mayas dieron prioridad a la representación de escenas bélicas y religiosas. Grandes escultores, su época de mayor esplendor, coincidió con su período clásico, que abarca del 300 al 900 d.C. aproximadamente.
Claramente influenciado por las civilizaciones que les precedieron, los olmecas sobre todo, y por las culturas de Teotihucan y Tula, alguna de sus principales esculturas se encuentran en las ciudades de Tikal, Quiriguá y Copán. En ellas resaltan sus bajorrelieves, con los que cubrían sus altares y dinteles, como los de Piedras Negras, o las estelas conmemorativas de período temporal en concreto.
También es necesario reseñar la utilización de su arte para plasmar sobre la roca, su profuso mundo religioso. Claro ejemplo de su importante legado, se halla en los edificios del Palenque, en los relieves de sus templos y palacios.
La cultura, anteriormente citada, de los olmecas, fue quizá uno de los primeros pueblos mesoamericano en cultivar el arte de la escultura.
Sus obras más representativas, son su cabezas de gran tamaño (algunas llegan a los tres metros de altura), pero también desarrollaron una escultura de menor talla.
Entre las temáticas a las que dedicaron las primeras, las de mayor monumentalidad, estaban las de figuras humanas y las de seres sobrenaturales, mezclas de rasgos antropomorfos y zoomórficos. Otro de sus temas, es el puramente animal, sobre todo las representaciones del jaguar, pero también de monos o serpientes, entre otras especies.

La escultura de menor tamaño están basadas en formas humanas, principalmente en dos tipos: representaciones verticales y otras de impresión más robusta.
Las eras en la cosmología azteca están definidas por soles, cuyo final estaba signado por descomunales cataclismos.
El primer Sol, Nahui-Oceloti (Jaguar) era un mundo poblado por gigantes que tuvo una duración de 156 años (tres veces 52 años). Fue destruido por jaguares.  
El segundo Sol, Nahui-Ehécati (Viento) duró 364 años (7 veces 52 años) y fue destruido por un huracán.
El tercer Sol, Nahuiquiahuitl, duró 312 años (6 veces 52 años) y fue destruida por una lluvia de fuego.
El cuarto Sol, Nahui-Ati (agua) duró 156 años (3 veces 52 años) y fue destruida por un diluvio.
El Sol actual, Nahui-Ollin (movimiento) está destinado a desaparecer por movimientos telúricos.
Cultura: Ciencia: Medicina
La medicina también tuvo un gran grado de desarrollo. Con su conocimiento de la naturaleza distinguieron propiedades curativas en diversos minerales y plantas. Los sacrificios humanos religiosos (que incluían la extracción del corazón y el desmembramiento del cuerpo) favorecieron un buen conocimiento de anatomía.
Sabían curar fracturas, mordeduras de serpientes. Posiblemente hubo "odontólogos" encargados de realizar deformaciones dentales.
Aunque la medicina era practicada por hombres y mujeres, parece ser que sólo las mujeres podrían encargarse de ayudar en los partos. La medicina estuvo muy ligada a la magia, pero el hecho de no atribuir la causa científicamente correcta a cada enfermedad no significó que no se aplicase el remedio conveniente.
Leyes
Las leyes eran muy severas. Como en otras culturasantiguas los castigos eran diferentes según fuera el delito y el rango de quien lo cometía. Generalmente el castigo era más duro si quien había cometido el delito era un funcionario o noble importante.
Existía la pena de muerte para los delitos de asesinato, traición, aborto, incesto, violación, robo con fractura y adulterio. En este ultimo caso se procedía a la lapidación aunque la mujer era estrangulada previamente. Los guerreros podían escapar de la pena de muerte aceptando un destino permanente en zona fronteriza.
La embriaguez era considerada delito. Sólo era permitida, en algunas circunstancias, para los ancianos y los guerreros profesionales. El castigo podía ser la muerte o el rapado de cabeza (si era la primera vez que alguien no importante cometía esta falta
El calendario azteca.
El calendario azteca o piedra del Sol es el monolito más antiguo que se conserva de la cultura prehispánica. Se estima su fecha de construcción en el año 1479.
La Piedra del Sol, como se le conoce, es un monolito circular con cuatro círculos concéntricos. En el centro se distingue el rostro de Tonatiuh (Dios Sol) tocado con adornos de Jade y sosteniendo un cuchillo en la boca. Los cuatro soles o eras anteriores, se encuentran representados por figuras de forma cuadrada que flanquean al quinto sol, en el centro.
El círculo más exterior está constituido por 20 áreas que representan los días de cada uno de los 18 meses que constaba el calendario azteca.
Para completar los 365 días del año solar, los aztecas incorporaban 5 días aciagos o nemontemi.
La cosmología azteca.
Para los aztecas, la simple sucesión del día y la noche se encontraba enmarcada en constantes pugnas entre los astros principales. La circunstancia de que a plena luz del día fuese muy difícil observar a la Luna e imposible a las estrellas, era representado con el mito que el sol naciente (Huitzilopochtli) mataba a la Luna (Coyolxauhqui) y a las estrellas.
Para los aztecas, la astronomía era tan importante, que construyó observatorios que les permitió realizar observaciones muy precisas, hasta el punto que midieron con gran exactitud las revoluciones sinódicas del Sol, la Luna y los planetas Venus y Marte.
Al igual que casi todos los pueblos antiguos, los aztecas agruparon las estrellas brillantes en asociaciones aparentes (constelaciones).
Los cometas fueron denominados por ellos “las estrellas que humean”.
Los aztecas no solo desarrollaron la astronomía y el calendario, sino que estudiaron y desarrollaron la meteorología, como una consecuencia lógica de la aplicación de sus conocimientos para facilitar sus labores agrícolas.
 
BIBLIOGRAFIA
L. López Luján (Escuela Nacional de Antropología e Historia, México), "Los Mexica, últimos señores de Mesoamérica", en Gran Enciclopedia de España y América, vol. 1, Espasa-Calpe/Argantonio, Madrid, 1983, pp. 170-188.
M. Lucena et al., "Los aztecas", en Historia de Iberoamérica, vol. 1, Cátedra, Madrid, 1987.
J. L. Rojas, Los aztecas. Entre el dios de la lluvia y el de la Guerra, Anaya, Madrid, 1988.
J. L. Rojas, Los aztecas, Col. "Biblioteca iberoamericana", Anaya, Madrid, 1988.M. Ballesteros et. al., Los aztecas, Cuadernos de Historia 16, num. 27, Madrid, 1985.
T. Castello, Presencia de la comida prehispánica, Banamex, México, 1986.
G. W. Conrad, Religión e imperio. Dinámica del expansionismo azteca e inca , Alianza, Madrid, 1988.
F. Díaz Infante, La educación de los aztecas, Panorama editorial S.A., México, 1985.
A. López Austín, Tarascos y mexicas, SEP/80 y Fondo de Cultura Económica, México, 1981.
M. Lucena et al., Los aztecas en la Historia de Iberoamérica, vol. 1, Cátedra, Madrid, 1987.
M. Lucena, La América precolombina, Col. "Biblioteca básica de Historia", Anaya, Madrid, 1989.
M. Lucena, Así vivían los aztecas, Anaya, Madrid, 1992.
E. Matos, Vida y muerte en el Templo Mayor, Océano, México, 1986.
Organización social azteca




Nobleza Pipitlin:
* La casta de los nobles (pipiltin) estaba formada por los miembros de la familia real,los sacerdotes, los jefes de los calpulli, quienes eran jefes de comunidades o clanes, y los jefes militares. También podían participar algunos plebeyos (macehualtin) que tuviesen algún acto extraordinario.


* Los Pochtecas eran los poderosos comerciantes del Imperio Azteca. Habían alcanzado un estatus especial por sus riquezas. También podían tener tierras en forma individual y disfrutaban de ritos y costumbres exclusivos de su gremio.
Incluso tenían un tribunal de justicia diferente. Muchos de los pochtecas llevaban a la gran feria de Tletelolco mercaderías de lugares lejanos como Honduras y Guatemala. En muchas ocasiones eran convocados por el Huey Tlatoani para desempeñarse como embajadores o espías.



* Los macehuales o gente común eran aquellos que no habían logrado distinguirse en ninguna acción. Trabajaban las tierras de sus respectivos calpullis, educando a sus hijos de acuerdo a estrictas instrucciones, hasta que estuviesen en edad de ingresar a la escuela de calpulli. Algunos eran muy pobres y se vendían como esclavos a los pillis.


* (tlatlacotin), que se empleaban como fuerza de trabajo o eran reservados para los sacrificios religiosos.

economia Azteca

Economía:

Los aztecas tuvieron el control de los pueblos , por eso contaban con excesiva mano de obra. Además , el cobro del tributo hizo que los aztecas tuvieran gran cantidad de materias primas y productos. Por otra parte tuvieron avanzadas técnicas agrícolas.
En la agricultura los principales cultivos eran : maíz, tabaco, chiles, fruta y maguey.

los Aztecas

Al fundar la ciudad de Tenochtitlán los aztecas se asentaron definitivamente hasta la llegada de los españoles. Habían salido de Aztlán (lugar que desconocemos) convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un sitio nuevo. Tras un camino largo y duro llegaron al Valle de México. Se establecieron en Chapultec, pero fueron expulsados de allí. Pidieron al señor de Colhuacán una tierra donde ir, y él les dio Tiza pan, lleno de serpientes venenosas; pero no fue problema porque ellos se las comieron asadas. Pasado el tiempo pidieron al señor del pueblo vecino (los culhuas) que les entregara a su hija para casarla con el dios. La muchacha fue ofrecida en sacrificio y cuando lo supo su padre, tuvieron que huir hacia los lagos. Esto era ya en el año 1323. En el lago Texcoco vieron una señal del dios: un águila, en un nopal, devorando a una serpiente; y fundaron allí la ciudad de Tenochtitlán, que significa donde está el nopal silvestre.
Al menos esto cuenta las historias aztecas.
Generalmente llamamos aztecas a los habitantes de los territorios conquistados por Hernán Cortés, aplicando, por tanto, ese término no sólo a los propios aztecas sino también a los mexicas.
Los principales cultivos son: maíz, tabaco, chiles, fruta y maguey.
Los aztecas, y tal vez ya los teotihuacanos mil años antes, hablaban una lengua llamada náhuatl. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos. En sus escritos queda reflejada su propia historia, geografía, economía, religión...
Algunos códices han llegado hasta nuestros días. De ellos el conocido como Códice Borbónico es anterior a la llegada de los españoles. Es un libro-calendario con dos partes, la primera un libro de los destinos (tonalamalt) y la segunda las fiestas de los meses (xiuhpohualli).
Los poemas aztecas podían ser recitados o cantados al ritmo de tambores y trompetas. Algunas veces incluían palabras que no tenían ningún significado y que sólo servían para marcar el ritmo. Frecuentemente eran dedicados a los dioses, pero también trataban de otros temas como la amistad, la guerra, el amor y la vida. Algunos reyes fueron famosos poetas, como por ejemplo Nezahualcoyotl de Texcoco (1402-1472).
Según los aztecas el mundo fue creado y destruido cuatro veces. Luego fue creado por los dioses por quinta vez. Ellos hicieron la tierra y la separaron del cielo. Después el dios Quetzalcóatl creó los hombres y las plantas que los alimentan. Los aztecas contaban esto así:
Tenían numerosos dioses:
·         Coatlicue, la diosa de la tierra.
·         Huitzilopochtli, el dios de la guerra.
·         Frecuentemente aparece en la poesía Ipalnemoani (por quien se vive), la fuerza suprema.
·         Cada aspecto de la vida sexual estaba asociado a un dios diferente. Así, Xochipilli era el dios de las flores, del amor, de la fertilidad y de las relaciones sexuales ilícitas; al igual que su esposa, la diosa Xochiquétzal, quien, además era protectora de la prostitución (que como se ha dicho antes, era lícita).
·         Por su parte, Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual.
·         Cada fenómeno atmosférico también era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.
Según los aztecas sólo se vive una vez, y la vida esta llena tanto de sufrimiento como de alegría y la única manera de perdurar tras la muerte es alcanzar la fama, si bien la propia fama desaparece cuando los mueren los que recuerdan al difunto.


Era una de las ciencias de más tradición para los aztecas. Gracias a sus observaciones determinaron con gran precisión las revoluciones del sol, de la luna, de Venus, y, tal vez, de Marte; agruparon las estrellas en constelaciones (que no coinciden con las nuestras); conocieron la existencia de los cometas; la frecuencia de los eclipses de sol y de luna; y pudieron crear un complejo calendario.
Esta observación del cielo les permitió también desarrollar conocimientos de mete reología y así predecir las heladas o establecer las características de los vientos dominantes.
No obstante, cada fenómeno atmosférico era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.
La medicina también tuvo un gran grado de desarrollo. Con su conocimiento de la naturaleza distinguieron propiedades curativas en diversos minerales y plantas. Los sacrificios humanos religiosos (que incluían la extracción del corazón y el desmembramiento del cuerpo) favorecieron un buen conocimiento de anatomía.
Sabían curar fracturas, mordeduras de serpientes. Posiblemente hubo "odontólogos" encargados de realizar deformaciones dentales.
Aunque la medicina era practicada por hombres y mujeres, parece ser que sólo las mujeres podrían encargarse de ayudar en los partos. La medicina estuvo muy ligada a la magia, pero el hecho de no atribuir la causa científicamente correcta a cada enfermedad no significó que no se aplicase el remedio conveniente.
Gracias a sus conocimientos de física los orfebres pudieron emplear varias técnicas en su trabajo (como la de la cera perdida), fundir oro con la plata, etc. Elaboraban todo tipo de figuras y adornos pulseras, collares, pectorales, pendientes, etc. Frecuentemente el metal se combinaba con piedras preciosas (turquesa, amatista, jade, cristal de roca) o con conchas.
Se construyeron pirámides escalonadas en Choluela, Xochicalco y Teotihuacan.
Los aztecas fueron hábiles escultores. Realizaban esculturas de todos los tamaños, diminutas y colosales, en ellas plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle.
En las esculturas de gran tamaño solían representar dioses y reyes. Las de pequeño tamaño se reservaban para la representación de animales y objetos comunes. Se usó la piedra y la madera y, en ocasiones se enriquecían con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.
El color es fundamental en la pintura. Se trata de un color plano, sin matices ni sombras y, posiblemente con connotaciones simbólicas. Aparece ligada a la arquitectura, decorando los edificios.
Los adornos hechos con plumas tuvieron gran importancia en América Central. Las plumas más apreciadas eran las del quetzal (verdes) las del tlauquecholli (rojas) y las del xiuhtototl (azul turquesa). Con ellas hacían tapices y adornaban mantas, máscaras rituales, escudos o trajes de guerreros.
Las leyes eran muy severas. Como en otras culturas antiguas los castigos eran diferentes según fuera el delito y el rango de quien lo cometía. Generalmente el castigo era más duro si quien había cometido el delito era un funcionario o noble importante.
Existía la pena de muerte para los delitos de asesinato, traición, aborto, incesto, violación, robo con fractura y adulterio. En este último caso se procedía a la lapidación aunque la mujer era estrangulada previamente. Los guerreros podían escapar de la pena de muerte aceptando un destino permanente en zona fronteriza.
La embriaguez era considerada delito. Sólo era permitida, en algunas circunstancias, para los ancianos y los guerreros profesionales. El castigo podía ser la muerte o el rapado de cabeza (si era la primera vez que alguien no importante cometía esta falta).
El emperador azteca poseía un poder ilimitado, que abarcaba todas las cosas y todas las personas. Junto a él, los guerreros y sacerdotes formaban el grupo social de mayor poder. Los guerreros eran el principal apoyo del emperador y permitió la creación de un imperio muy poderoso pero aislado políticamente.
Apenas había grupos sociales intermedios. Si acaso, los comerciantes enriquecidos de la capital, que conseguían ascender intercambiando sus riquezas por prestigio en las fiestas que organizaban y ofreciendo alguno de sus esclavos como victima de un sacrificio ritual (cosa poco frecuente por ser muy costosa).
La mayor parte de la población eran artesanos, agricultores, servidores públicos, etc., que se organizaban en grupos de parentesco llamados calpulli.
También había esclavos que se usaban para el trabajo agrícola, el transporte, el comercio o el servicio doméstico. Algunos lo eran temporalmente, hasta que pagaran una deuda o una condena. Otros eran prisioneros de guerra que podían ser sacrificados a Huitzilopochtli.
La educación era obligatoria. Las chicas eran educadas por sus madres en casa para realizar las tareas del hogar. Sólo las nobles podían ir a aprender a una especie de monasterio donde vivían hasta el momento del matrimonio. Para los chicos había dos tipos de escuelas: el telpochcalli y el calmecac. En el primero se estudiaba en la escuela pero se iba a dormir a casa; el segundo era un internado prácticamente reservado a los nobles.
La enseñanza de la religión era muy importante, pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música.

los Aztecas

Al fundar la ciudad de Tenochtitlán los aztecas se asentaron definitivamente hasta la llegada de los españoles. Habían salido de Aztlán (lugar que desconocemos) convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un sitio nuevo. Tras un camino largo y duro llegaron al Valle de México. Se establecieron en Chapultec, pero fueron expulsados de allí. Pidieron al señor de Colhuacán una tierra donde ir, y él les dio Tiza pan, lleno de serpientes venenosas; pero no fue problema porque ellos se las comieron asadas. Pasado el tiempo pidieron al señor del pueblo vecino (los culhuas) que les entregara a su hija para casarla con el dios. La muchacha fue ofrecida en sacrificio y cuando lo supo su padre, tuvieron que huir hacia los lagos. Esto era ya en el año 1323. En el lago Texcoco vieron una señal del dios: un águila, en un nopal, devorando a una serpiente; y fundaron allí la ciudad de Tenochtitlán, que significa donde está el nopal silvestre.
Al menos esto cuenta las historias aztecas.
Generalmente llamamos aztecas a los habitantes de los territorios conquistados por Hernán Cortés, aplicando, por tanto, ese término no sólo a los propios aztecas sino también a los mexicas.
Los principales cultivos son: maíz, tabaco, chiles, fruta y maguey.
Los aztecas, y tal vez ya los teotihuacanos mil años antes, hablaban una lengua llamada náhuatl. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos. En sus escritos queda reflejada su propia historia, geografía, economía, religión...
Algunos códices han llegado hasta nuestros días. De ellos el conocido como Códice Borbónico es anterior a la llegada de los españoles. Es un libro-calendario con dos partes, la primera un libro de los destinos (tonalamalt) y la segunda las fiestas de los meses (xiuhpohualli).
Los poemas aztecas podían ser recitados o cantados al ritmo de tambores y trompetas. Algunas veces incluían palabras que no tenían ningún significado y que sólo servían para marcar el ritmo. Frecuentemente eran dedicados a los dioses, pero también trataban de otros temas como la amistad, la guerra, el amor y la vida. Algunos reyes fueron famosos poetas, como por ejemplo Nezahualcoyotl de Texcoco (1402-1472).
Según los aztecas el mundo fue creado y destruido cuatro veces. Luego fue creado por los dioses por quinta vez. Ellos hicieron la tierra y la separaron del cielo. Después el dios Quetzalcóatl creó los hombres y las plantas que los alimentan. Los aztecas contaban esto así:
Tenían numerosos dioses:
·         Coatlicue, la diosa de la tierra.
·         Huitzilopochtli, el dios de la guerra.
·         Frecuentemente aparece en la poesía Ipalnemoani (por quien se vive), la fuerza suprema.
·         Cada aspecto de la vida sexual estaba asociado a un dios diferente. Así, Xochipilli era el dios de las flores, del amor, de la fertilidad y de las relaciones sexuales ilícitas; al igual que su esposa, la diosa Xochiquétzal, quien, además era protectora de la prostitución (que como se ha dicho antes, era lícita).
·         Por su parte, Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual.
·         Cada fenómeno atmosférico también era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.
Según los aztecas sólo se vive una vez, y la vida esta llena tanto de sufrimiento como de alegría y la única manera de perdurar tras la muerte es alcanzar la fama, si bien la propia fama desaparece cuando los mueren los que recuerdan al difunto.


Era una de las ciencias de más tradición para los aztecas. Gracias a sus observaciones determinaron con gran precisión las revoluciones del sol, de la luna, de Venus, y, tal vez, de Marte; agruparon las estrellas en constelaciones (que no coinciden con las nuestras); conocieron la existencia de los cometas; la frecuencia de los eclipses de sol y de luna; y pudieron crear un complejo calendario.
Esta observación del cielo les permitió también desarrollar conocimientos de mete reología y así predecir las heladas o establecer las características de los vientos dominantes.
No obstante, cada fenómeno atmosférico era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.
La medicina también tuvo un gran grado de desarrollo. Con su conocimiento de la naturaleza distinguieron propiedades curativas en diversos minerales y plantas. Los sacrificios humanos religiosos (que incluían la extracción del corazón y el desmembramiento del cuerpo) favorecieron un buen conocimiento de anatomía.
Sabían curar fracturas, mordeduras de serpientes. Posiblemente hubo "odontólogos" encargados de realizar deformaciones dentales.
Aunque la medicina era practicada por hombres y mujeres, parece ser que sólo las mujeres podrían encargarse de ayudar en los partos. La medicina estuvo muy ligada a la magia, pero el hecho de no atribuir la causa científicamente correcta a cada enfermedad no significó que no se aplicase el remedio conveniente.
Gracias a sus conocimientos de física los orfebres pudieron emplear varias técnicas en su trabajo (como la de la cera perdida), fundir oro con la plata, etc. Elaboraban todo tipo de figuras y adornos pulseras, collares, pectorales, pendientes, etc. Frecuentemente el metal se combinaba con piedras preciosas (turquesa, amatista, jade, cristal de roca) o con conchas.
Se construyeron pirámides escalonadas en Choluela, Xochicalco y Teotihuacan.
Los aztecas fueron hábiles escultores. Realizaban esculturas de todos los tamaños, diminutas y colosales, en ellas plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle.
En las esculturas de gran tamaño solían representar dioses y reyes. Las de pequeño tamaño se reservaban para la representación de animales y objetos comunes. Se usó la piedra y la madera y, en ocasiones se enriquecían con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.
El color es fundamental en la pintura. Se trata de un color plano, sin matices ni sombras y, posiblemente con connotaciones simbólicas. Aparece ligada a la arquitectura, decorando los edificios.
Los adornos hechos con plumas tuvieron gran importancia en América Central. Las plumas más apreciadas eran las del quetzal (verdes) las del tlauquecholli (rojas) y las del xiuhtototl (azul turquesa). Con ellas hacían tapices y adornaban mantas, máscaras rituales, escudos o trajes de guerreros.
Las leyes eran muy severas. Como en otras culturas antiguas los castigos eran diferentes según fuera el delito y el rango de quien lo cometía. Generalmente el castigo era más duro si quien había cometido el delito era un funcionario o noble importante.
Existía la pena de muerte para los delitos de asesinato, traición, aborto, incesto, violación, robo con fractura y adulterio. En este último caso se procedía a la lapidación aunque la mujer era estrangulada previamente. Los guerreros podían escapar de la pena de muerte aceptando un destino permanente en zona fronteriza.
La embriaguez era considerada delito. Sólo era permitida, en algunas circunstancias, para los ancianos y los guerreros profesionales. El castigo podía ser la muerte o el rapado de cabeza (si era la primera vez que alguien no importante cometía esta falta).
El emperador azteca poseía un poder ilimitado, que abarcaba todas las cosas y todas las personas. Junto a él, los guerreros y sacerdotes formaban el grupo social de mayor poder. Los guerreros eran el principal apoyo del emperador y permitió la creación de un imperio muy poderoso pero aislado políticamente.
Apenas había grupos sociales intermedios. Si acaso, los comerciantes enriquecidos de la capital, que conseguían ascender intercambiando sus riquezas por prestigio en las fiestas que organizaban y ofreciendo alguno de sus esclavos como victima de un sacrificio ritual (cosa poco frecuente por ser muy costosa).
La mayor parte de la población eran artesanos, agricultores, servidores públicos, etc., que se organizaban en grupos de parentesco llamados calpulli.
También había esclavos que se usaban para el trabajo agrícola, el transporte, el comercio o el servicio doméstico. Algunos lo eran temporalmente, hasta que pagaran una deuda o una condena. Otros eran prisioneros de guerra que podían ser sacrificados a Huitzilopochtli.
La educación era obligatoria. Las chicas eran educadas por sus madres en casa para realizar las tareas del hogar. Sólo las nobles podían ir a aprender a una especie de monasterio donde vivían hasta el momento del matrimonio. Para los chicos había dos tipos de escuelas: el telpochcalli y el calmecac. En el primero se estudiaba en la escuela pero se iba a dormir a casa; el segundo era un internado prácticamente reservado a los nobles.
La enseñanza de la religión era muy importante, pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música.

Los Aztecas

Ubicación Geográfica:
Los "tenochas" pero actualmente los llaman Aztecas, procedían del noroeste de América del Norte y estaban organizados en pequeños clanes nómades que perseguían la caza. Así llegaron a los alrededores del entonces valle del Anáhuac (país al borde del agua), hoy llamado México. Los pueblos que estaban establecidos en el Anáhuac no vieron con buenos ojos a los aztecas, no sólo porque venían a disputarles las tierras, sino que también por su costumbre de ofrecer corazones humanos a los dioses.
Los aztecas crearon un imperio en el siglo XV en el valle de México. Después de sufrir numerosas persecuciones los aztecas se establecieron en un islote de la laguna de Texococo, donde hacia el año 1325 fundaron la ciudad de Tenochtitlan, Que fue su centro principal, en el medio del Lago Texcoco, Meseta de Anahuac, Centro de México. En su apogeo irradió su dominio o influencia por casi todo Mesoamérica.
La Familia:
El indio azteca nacía en un clan o calpulli, que era un grupo de familias con finalidades comunes y dueño de algunas tierras (Muy parecido al Ayllu de la cultura inca). El hombre casado recibía directamente del clan una parcela, pero sólo se le permitía quedarse con el producto de la tierra. El hombre podía casarse a los 20 años y la mujer a los 16. Factores económicos, y principalmente, la preparación de la comida, hacían imposible que un hombre se mantuviera por mucho tiempo sin esposa. Sin ellas no podrían vivir.
La mujer tenía derechos, aunque no tan amplios como los del hombre. Podía tener bienes, acudir al consejo en demanda de justicia y, si era tratada cruelmente por el esposo, obtener el divorcio. Una vez divorciada, podía casarse de nuevo, si quedaba viuda, sólo se le permitía contraer matrimonio con un hombre del clan de su difunto marido. Su mayor temor era no tener hijos, ello era causal de divorcio por parte del esposo.